Aceptación por el olfato

Martes, 12 Agosto   

Las bebidas no lácteas se juzgan frecuentemente por su aceptación, tanto por la vista como por el olfato. Si el producto tiene un color caramelo o tostado, podría ser rechazado como substituto de leche de vaca antes de que se haya siquiera probado. Los productos de color blanco o crema son fácilmente aceptados. Los olores desagradables también influyen negativamente en la aceptación de un producto.

Algunos factores que afectan negativamente la aceptación de una bebida no láctea incluyen sabor, (demasiado dulce, salado o con sabor a cal), consistencia (demasiado espeso, diluido, granuloso, arenoso, pastoso, aceitoso), y el dejo o resabio que queda después de beberla (sabor a frijol, sabor amargo o a medicina).